Sandra y su hermano el Rvdo. Alex Montes
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¿De dónde eres?
S.M.- Nací en Trujillo, Perú.
Como mi papi era pastor en una denominación cristiana,
vivimos en varios lugares. Cuando tenía cuatro
años fuimos a Guatemala para que él estudiara
en el Seminario Teológico Centroamericano. Ahí
estuvimos cuatro años, luego emigramos al "valle"
de Texas, donde residimos hasta 1986, cuando nos trasladamos
finalmente a Houston. Así que soy peruana de
nacimiento, guatemalteca de crianza y texana de por
vida.
¿Cómo llegaste a la Iglesia Episcopal?
S.M.- Es una historia muy larga, pero
la versión corta es que cuando mi papi estaba
más necesitado, nadie de su propia denominación
lo ayudó. Sin embargo, el obispo Hugo Pina, que
ahora está en Florida, le tendió una mano.
Mi papi fue a San Mateo a ayudar primero con la limpieza
y luego en las clases de Biblia. Hasta que un día
el Obispo le dijo: "Tú no fuiste llamado
a limpiar, sino a predicar". Mi papi inició
el proceso para hacerse sacerdote y toda la familia
comenzó a ir a la Iglesia Episcopal. Fue algo
difícil para mí al principio, ya que siempre
me habían dicho que los católicos iban
a ir al infierno. Ver el crucifijo, el altar, la Eucaristía,
etc., fue algo que me chocó mucho al principio.
Pero por el amor a mi papi, me comencé a enamorar
de la Iglesia Episcopal. Poco a poco, fui dándome
cuenta de que lo que más me atraía a la
Iglesia Episcopal, lo que más ha seguido atrayéndome
hasta el día de hoy, es que acepta a todo el
mundo. Puedo ser quien soy y no tengo que pedir perdón
por serlo. Puedo encontrar lo mejor de muchas denominaciones
en la Iglesia Episcopal. Sé que no es una institución
perfecta. No he sabido de ninguna que lo sea. Pero es
mi Iglesia y estoy muy agradecida a Dios y al obispo
Pina por habernos dirigido hasta ella.
¿Cómo has ayudado a tu padre en el ministerio?
S.M.- Mi papi siempre dijo que toda
la familia había sido llamada al ministerio,
no sólo él. Así que siempre le
ayudé con la música. Alex, mi hermano,
tocaba el teclado y la guitarra y yo cantaba con él.
También ayudé como maestra de niños
de 9 a11 años, directora de música durante
cierto tiempo, directora de jóvenes, he pertenecido
a la Junta Parroquial, lectora, de todo un poco.
Ahora, estoy dirigiendo el grupo
musical para la misa en inglés que tenemos los
domingos a las 9:30 a.m. y tengo un grupo de niños,
llamados Nu-G (Nueva Generación), que
ensayan los miércoles, y otro de jóvenes,
llamado TKO (Takeover), que ahorita está
en suspenso, pero que ha cantado en varios eventos de
la comunidad, en la misa de las once y en conciertos.
¿Qué trabajo ejerces?
S.M.- Soy maestra de música en una escuela
elemental y doy clases a más de 1,000 estudiantes
entre el K y el 4º grado. Mi sueño de ser
una música a tiempo completo, poco a poco se
convierte en realidad. Tengo algunos "trabajos"
esporádicos como cantante. Colaboro como especialista
para diferentes programas de las oficinas centrales
en Nueva York de la Iglesia, traduzco de vez en cuando...
¿Cómo creció en ti el amor
por la música?
S.M.- Me cuenta mi mami que desde bebita, me
despertaba cantando. Así que Dios me dio este
don desde el vientre de mi madre. Como dice el Salmo
139:13: "Tú formaste mis entrañas;
me hiciste en el seno de mi madre". Cuando nací
tenía un cinco por ciento de probabilidad de
vida, debido a problemas de respiración. Dios
me sanó por completo cuando mis padres, Alex
y un amigo nuestro, oraron por mí. La oración
de mi papi fue que si Dios tenía un plan para
mi vida, que me dejara vivir. Veo que el plan divino
es que le cante y que ayude a otros a cantar y a adorar.
Para eso fui creada.
¿Qué proyectos musicales has realizado
y qué otros piensas realizar?
S.M.- El único proyecto personal que he
realizado se titula 1:9 (por Josué 1:9).
Es un disco lleno de música latina y otros ritmos
- tiene algo para todos - en español e inglés.
Fue un sueño que tuve durante muchos años
y que por fin se convirtió en realidad. Otros
que quiero lograr un día cercano son: un disco
"en vivo" de cantos de adoración y
alabanza, en los dos idiomas; otro de himnos tradicionales;
uno de cantos para niños; finalmente alguno de
música peruana. Tengo tantos sueños; ahora
sólo me falta encontrar el tesoro al otro lado
del arco iris para poder seguir adelante con todos ellos.
También espero poder grabar discos para el ministerio
latino/hispano. Algo que sirva de recurso musical para
las congregaciones que necesitan esta ayuda.
¿Actúas en algún grupo
musical?
S.M.- Sí, en la iglesia de San
Mateo, llamado 4:13 (por Filipenses 4:13).
Pero profesionalmente, no, y si alguien está
leyendo esto y quisiera formar parte de un grupo, por
favor, ¡que me llame! Es un deseo, una plegaria
a Dios, ¡tener un grupo musical!
Sandra Montes y su "dream team",
en la entronización
de la Obispa Presidenta en 2007
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¿Cuál ha sido tu mayor triunfo
musical?
S.M.- Honestamente, ver a mi hijo y
el resto de mi familia llorar de emoción al escucharme
cantar cuando estaba en medio de la grabación
de 1:9, en Monterrey (México), en agosto
de 2005.
¿En qué acontecimientos nacionales
has participado con música?
S.M.- Gracias a Dios, y a Daniel Caballero, que
me pidió que mandara un casete de audición
para el EYE (Episcopal Youth Event)
del 2002, he podido participar en varios eventos patrocinados
por las oficinas de la Iglesia Episcopal en Nueva York.
Participé en el EYE del 2002 como cantante y
en esa ocasión grabamos un disco: A Musical
Offering (Una ofrenda musical). He intervenido
como cantante y coordinara del grupo musical en los
siguientes: en 2003, Count Me Faithful,
acto para jóvenes durante la Convención
General; el Latino Youth Event; y en Celebrate.,
acto ecuménico para jóvenes adultos. En
2004 -en MiX (Música en Cristo),
acto para músicos y compositores jóvenes
donde se grabó el CD I Will Follow;
en EYE 2005 como co-coordinadora de la música;
y en 2006 en Faith in 3D; y en la Convención
General de 2006, donde canté con el grupo latino
del Ministerio latino/hispano, en dos misas y en la
despedida del Obispo Primado, con música de los
60.
En noviembre del año pasado actué
como coordinadora del taller Moviendo Montañas,
en Kanuga, y también como una de las cantantes.
Pero la actuación más importante fue durante
la entronización de la Obispa Presidenta en la
Catedral Nacional de Washington.
Desde el 2000, cuando mandé
mi primer casete al evento de jóvenes, hasta
ahora, he cantado en varias ocasiones en otras
diócesis de la Iglesia, por ejemplo en Connecticut
(Ohio), en Virginia y en New Jersey. En febrero iré
a Hawai para cantar en la reunión nacional Happening.
Además soy miembro de la Comisión de Liturgia
y Música hasta el 2012.
¿Cuéntanos algo de tu actuación
en la entronización de la Obispa Presidenta?
S.M.- Fue algo inolvidable. Cuando me
llamaron de la Catedral Nacional y me dijeron que la
Obispa había pedido un grupo auténtico
latino, al preguntar a varias personas dieron mi nombre.
Fue un honor formar parte de ese evento histórico.
Llevé a mi "dream team" de
músicos profesionales, que son mis amigos y a
mi hermano; ellos son mi familia: Ollin y Huitzin Chávez,
Ben Bohorquez, el Rvdo. Alex Montes, Matt Kjorvestad
y R.C. Laird. Creo que al principio no esperaban tanto
de nosotros, pero después de la entronización
nos dimos cuenta de que nuestro ritmo latino había
sido un momento muy destacado del evento. Llevamos un
espíritu rejuvenecedor, lleno de gozo, paz y
amor. Ese domingo también fue maravilloso.
Cuando veo los videos y las fotos,
todavía no entiendo la magnitud de nuestra actuación.
Muchos de mis amigos me bromean diciendo, "no había
nada de raro en que estuvieras danzando/bailando en
frente del altar y cantando tantos cantos en español,
en la Catedral Nacional, ¡ahí siempre se
hace eso!" Todavía no lo he podido digerir.
Te deseamos mucha suerte. Algún día
te convertirás en "ídolo de América".
Para nosotros ya lo eres.
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