Primer
encuentro del nuevo Instituto de Capacitación para Clérigos
Como fruto de una idea largo tiempo madurada por el Rvdo.
Anthony Guillén, treinta personas se reunieron para realizar el primero de los
encuentros del Instituto de Capacitación para Clérigos (ICC), en el Seminario
Teológico de Virginia, del 20 al 25 de agosto. Entre ellas había tres reverendas,
veintiséis reverendos y una seglar. El objetivo de estas reuniones del nuevo ICC,
además del de estrechar lazos de convivencia, era el capacitar a varios de esos
clérigos, llegados a la Iglesia Episcopal de otras denominaciones cristianas,
en un mejor entendimiento del sistema administrativo de nuestra Iglesia, un ejercicio
informativo que tendrá su continuación en sucesivos encuentros.
Reunión inicial de Washington
Desde el momento en que fueron llegando los participantes reinó en todos un ambiente
de sincera amistad, como si hubieran estado reunidos desde largo tiempo. Y en
realidad así era. Todos compartían un mismo espíritu católico y misionero, que
los impulsaba a consagrar sus vidas al servicio de un pueblo cada día más hambriento
de la Palabra de Dios.
Sin embargo, la vida sacerdotal no sólo abarca aspectos espirituales, sacramentales
y pastorales, sino también administrativos. De ahí el principal motivo de la reunión.
Hacía tiempo que Anthony había recogido una larga lista de temas, que expuso al
equipo director -Daniel Valdéz, Keith Brown, Isaías A. Rodríguez y Manny Mesa-
en una reunión celebrada a principios del 2006 en Nueva York.
Resaltamos aquí los asuntos más importantes. Manny Mesa habló sobre mayordomía,
autosuficiencia económica de una congregación, relación entre laico y sacerdote
en la iglesia, y compartió con Daniel Valdéz el tema sobre consideraciones de
política administrativa en la iglesia: juntas parroquiales, Convención General,
Concilio Ejecutivo, etc.. A cargo de Daniel estuvieron los temas de tesorería
y asuntos generales de administración de bienes en una parroquia. Keith Brown
se encargó de traer a Michael Guardiola y Nelida Rivera, personas expertas del
Fondo de Pensiones, que trataron sobre asuntos relacionados con sueldos y pago
de pensiones; también trajo a Sally Johnson, que presentó unos videos sobre cómo
lograr que la Iglesia sea un lugar seguro para niños y jóvenes. Isaías contó su
experiencia personal sobre cómo fundar, mantener y hacer crecer una misión, también
ejerció la función de capellán y cada mañana leía una reflexión sobre espiritualidad.
Anthony trató el interesante tópico de diferencia entre culturas, como la sajona
y la latina, conservadora y liberal, etc. También habló del bienestar personal
y la importancia de observar días de descanso y disfrutar de vacaciones y de tiempo
sabático.
A pesar de seguir un programa bastante cargado, el horario supo hacer un alto
en el camino y el miércoles fueron invitados por el Colegio de Predicadores de
la Catedral Nacional de Washington, a asistir a la eucaristía del mediodía (en
la que predicó Anthony) y comer en su refectorio de estilo gótico medieval. En
ese magnífico lugar se describió a los presentes el programa anual dedicado a
la predicación. Acto seguido un guía orientó al grupo por los puntos más importantes
de este imponente templo catedralicio.
La tarde estaba a disposición libre de todos para visitar alguno de los museos
y monumentos más importantes de la capital de este gran país. Después de trotar
varias millas, se reunieron a descansar y cenar el restaurante mexicano Guapos,
donde, en un cumpleaños ficticio, dedicaron ese evento a Anthony, quien calado
en charro mexicano, disfrutó del popular canto de las mañanitas.
El viernes, día 25, llegó más rápido de lo que se hubiera deseado. Uno de los
participantes posteriormente hizo esta confesión: "llegué aquí sin ánimo, preocupado
con muchos problemas en mi congregación. Salgo con ánimo, soluciones, ideas, recursos
buenos y nuevos amigos". Y así, cargadas las pilas, se inició el rito de la despedida,
por el cual, con cierta nostalgia por los días pasados juntos, cada uno partía
rumbo a su destino de trabajo.