por Sara Palmer
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Los Ministerios Episcopales para la Migración (EMM,
siglas de Episcopal Migrant Ministries) comenzaron
su tarea de servicio a refugiados e inmigrantes hace
unos sesenta años, con el entendimiento de que es el
Señor Jesús a quien damos la bienvenida y quien nos
acoge a nosotros en cada extranjero (Mateo 25.35).
Justo después de haber celebrado Pentecostés, cuando
se vierte el Espíritu de Dios y la Buena Nueva del amor
salvador de Jesús se difunde en una multitud de lenguas,
dando el poder a los discípulos para llegar hasta los
confines de la tierra, nos congratula el que EMM esté
sirviendo a personas desplazadas de 28 países, de África,
Asia, Europa, Oriente Próximo y Latinoamérica. Urgidos
por la creciente hostilidad hacia los inmigrantes en
nuestro país, y tomando consciencia de que este es un
momento crítico para la legislación pro-inmigrantes,
Richard Parkins, Director de EMM en el Centro de la
Iglesia Episcopal de Nueva York, y el Rvdo. John Denaro,
oficial de EMM para Extensión y Relaciones Eclesiásticas,
invitaron a un grupo de clérigos y laicos de todo EEUU
a coincidir en Los Ángeles (CA), los días 14 y 15 de
mayo. Este grupo de episcopalianos trabaja diariamente
con inmigrantes al nivel más elemental, siendo testigos
cotidianos de los problemas y desafíos que afrontan
estas vulnerables congregaciones suyas. Tres de los
participantes son inmigrantes ellos mismos, de Barbados,
Filipinas e Inglaterra. El Grupo Pro-inmigrantes estuvo
formado por líderes de siete estados: Arizona, Chicago,
California, Olympia, Carolina del Norte y Nueva York.
Estuvieron representadas nueve de las veintiséis diócesis
donde EMM tiene 33 oficinas afiliadas. Estuvieron presentes
3 canónigos y un deán: Rvdo. Canon. Anthony Guillen,
Misionero Hispano/Latino de la Iglesia Episcopal, la
Rvda. Canon. Carmen Guerrero, que dirigió el Centro
de Jubileo, la Rvda. Canon. Mary Moreno Richardson y
el Muy Rvdo. Deán Scott Richardson, de la catedral de
San Diego, quienes añadieron una buena dosis de experiencia
y conocimiento a las conversaciones.
La intención de este encuentro era principalmente formar
un grupo de apoyo que incrementase la importante influencia
de la Iglesia Episcopal en los asuntos de inmigración
que afectan directamente a muchas de nuestras congregaciones,
repartidas en todo el territorio estadounidense. Estaba
previsto discutir la relación de la Iglesia Episcopal
en temas de inmigración, revisar la Resolución A017
aprobada por la 75 Convención General, escuchar informes
sobre estos asuntos y compartir estrategias para apoyo,
incrementando las oportunidades para un trabajo en red.
La Iglesia Episcopal ha estado en primera línea, a nivel
nacional, de la lucha por los derechos civiles. Siguiendo
esta tradición, la Obispa Presidenta, Katharine Jefferts
Schori, ha dejado claro que la Iglesia Episcopal está
todavía hoy comprometida a interceder a favor de aquellos
extranjeros que se encuentran entre nosotros y viven
en condiciones de pobreza, miedo, sufriendo discriminación
y perjuicios raciales.
Se discutieron estrategias tales como llevar a cabo
liturgias públicas, crear una línea de atención y una
Red de Alerta, para llamar la atención de los medios
de comunicación y de los encargados de emergencias de
inmigración del gobierno, ofrecer servicios legales,
entrevistarse con agentes del Refuerzo de Inmigración
y Aduanas (el ICE, Immigration and Customs Enforcement
, ha reemplazado al antiguo INS), la necesidad de
asistencia legal y financiera, y afrontar el conflicto
que se produce en las iglesias sobre los temas de inmigración.
Se mostraron algunos recursos que pueden servir de ayuda,
como el vídeo de EMM que muestra la itinerante y anual
"Eucaristía de la Frontera" , una presentación de Power-point
Titulada "Fuera de las sombras" ("Out of the Shadows")
que registra los sufrimientos de quienes tratan de cruzar
la frontera, escapando del hambre y la pobreza, y un
DVD con "La Historia de San Mateo".
Los datos del documento "Mitos comunes sobre inmigrantes
indocumentados" del Consejo Nacional de La Raza fueron
de lo más esclarecedores. Por ejemplo, ¿sabían que todos
los inmigrantes, independientemente de su estatus, pagan
cada uno en impuestos un promedio de $80,000 dólares
más de lo que consumen en servicios del gobierno a lo
largo de su vida? ¿Había oído que la Administración
de la Seguridad Social declara que retiene aproximadamente
$420 mil millones de los ingresos de los inmigrantes
que no están en la posición de reclamar beneficios?
También nos pusimos al corriente sobre los derechos
civiles de quienes viven en Estados Unidos y sobre otras
organizaciones inter-religiosas y ecuménicas que trabajan
a favor de la justicia para los inmigrantes: American
Immigration Lawyers Association (AILA), Detention
Watch Network, Clergy and Laity United for Economic
Justice (CLUE), People Improving Communities
through Organizing (PICO), la Fundación Gamaliel
y la AIEF. (Ver más abajo los vínculos de estas dos
últimas organizaciones).
El grupo de apoyo dio un repaso a un amplio rango de
temas relacionados con la reforma de la inmigración.
Se analizó el Movimiento Nuevo Santuario (New Sanctuary
Movement), como una forma para hacer que nuestro
país tome consciencia de la difícil situación de los
extranjeros indocumentados. Este movimiento, que se
inició en California, se está extendiendo por todo EEUU,
ofreciendo un lugar seguro a los foráneos indocumentados,
que de otra manera deben afrontar la separación de sus
familias, el arresto y la deportación. El Movimiento
Nuevo Santuario, se centra en la educación, mediación,
hospitalidad, ayuda material y justicia laboral.
La instalación de Centros de Jubileo en la iglesias
episcopales, fue descrita como una forma de promover
la justicia para los pobres y necesitados. Se deben
afrontar diversos problemas sobre el poder, el racismo,
el entrenamiento y la educación, el despertar de conciencias,
además de otras necesidades más inmediatas y tangibles
para los inmigrantes, como el alimento, ropa, clases
de ESL (Inglés como segunda lengua) y alojamiento. Perseguimos
ministrar a la persona en su totalidad, de manera que
debemos trabajar en la raíz de las causas de la migración,
los problemas sistémicos que afectan a la gente en un
macro-nivel.
Se citaron las palabras de la trabajadora católica Dorothy
Day: "Si doy de comer al pobre, me llaman santa. Si
pregunto, ¿por qué son pobres?, me llaman comunista".
También se discutieron aspectos lingüísticos, enfrentando
la etiqueta "Inmigrante ilegal" con su sustitutivo "Inmigrante
indocumentado". En la Creación de Dios no hay ser humano
que sea ilegal, puesto que Dios no tiene fronteras.
Mientras el Senado debate las próximas semanas la ley
de inmigración que propusieron, y el Congreso aprueba
su propia versión, el Grupo de Apoyo de EMM te invita
a unirte a nosotros para rezar y trabajar con fuerza,
para llamar a tus Senadores y Representantes, y abogar
por una reforma de inmigración inclusiva. Por favor,
únanse a nosotros, con otros grupos activistas de la
comunidad, de manera que juntos podamos hacer una diferencia
en las vidas de los extranjeros en nuestro entorno,
en honor a Jesús.
Foundation Gamaliel: http://www.gamaliel.org/default.htm
American International Education Foundation, AIEF: http://www.aief-usa.org/resources/onlineresorces.htm
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