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| Labor y misión de un obispo |
por Onell A. Soto
En el oficio de consagración y ordenación de un obispo
en el Libro de Oración Común, aparece la siguiente
exhortación antes del examen sobre su fe y compromiso:
"Hermano mío, el pueblo te ha escogido y ha afirmado
su confianza en ti, aclamando tu elección. Un obispo
en la santa Iglesia de Dios es llamado a ser uno con
los apóstoles en la proclamación de la resurrección
de Cristo y la interpretación del Evangelio, y a testificar
la soberanía de Cristo como Señor de señores y Rey de
reyes."
"Estás llamado a guardar la fe, unidad y disciplina
de la Iglesia; a celebrar y proveer para la administración
de los sacramentos del Nuevo Pacto; a ordenar presbíteros
y diáconos, y a unirte en la ordenación de obispos;
y a ser, en todo, un pastor fiel y un ejemplo saludable
para todo el rebaño de Cristo."
"Con tus hermanos obispos compartirás la dirección de
la Iglesia en todo el mundo."
Los deberes de un obispo son innumerables, sin embargo,
pueden resumirse en la forma siguiente:
Deberes sacramentales
Es el celebrante principal de la Eucaristía. Bautiza,
confirma, celebra bodas y oficia en entierros. Ordena
a los nuevos diáconos y presbíteros. Se une a otros
obispos en la ordenación y consagración de obispos.
Predica el evangelio y es intérprete y guardián de la
fe. Promueve retiros con su clero para aumentar el crecimiento
espiritual y propiciar el diálogo y la comunión. Instituye
a los ministros en sus nuevos cargos parroquiales. Vela
porque en cada parroquia y misión se cumplan las normas
establecidas en el Libro de Oración Común y en
los cánones. Imparte la bendición y absolución a su
pueblo.
Deberes pastorales
Es pastor de su rebaño -la diócesis- y presta especial
atención a su clero, esposas e hijos. Como primer misionero
de la diócesis proclama las buenas nuevas e invita a
la reconciliación. Visita regularmente todas y cada
unas de las parroquias, misiones de la diócesis. Habla
en nombre de la Iglesia para exponer la doctrina cristiana
y da testimonio de su fe en Jesucristo por palabra y
obra. Emite cartas pastorales para animar, educar o
refutar el error. Preside las reuniones de la Junta
Parroquial o Comités del Obispo en ocasión de sus visitas
pastorales. Vela por el bienestar material y espiritual
de todos los miembros de la Iglesia y el pueblo de su
diócesis. Otorga licencia a clérigos y laicos para que
realicen diferentes ministerios en las congregaciones
bajo su jurisdicción. Está siempre del lado de los pobres,
los oprimidos y los que sufren. Aconseja a los que se
encuentran perplejos, rechazados o desanimados. Escucha
confesiones y ayuda a muchas personas para preservar
su dignidad y su auto-estima. Determina, según los cánones,
quiénes pueden contraer matrimonio en la Iglesia. Promueve
las vocaciones al ministerio y las nutre mediante la
oración y el cuidado pastoral. Vela por que cada parroquia
y misión tenga los recursos necesarios para la celebración
del culto y la enseñanza de fe cristiana. Promueve el
desarrollo de líderes a todos los niveles mediante encuentros,
retiros, conferencias o conversaciones personales. Promueve
la piedad, y la moral cristiana. Nombra o forma parte
de cortes eclesiásticas que tengan que juzgar a los
que han sido acusados de violar sus votos de ordenación.
Hace nombramientos y busca cómo utilizar mejor los dones
de su clero y líderes laicos. Promueve el desarrollo
profesional del clero mediante períodos de estudio,
becas, encuentros y seminarios. Actúa de mediador cuando
hay conflictos entre una congregación y su ministro.
Nombra representantes de la diócesis para realizar determinadas
labores o participar de reuniones nacionales o internacionales.
Deberes administrativos
Preside las reuniones de la Convención y del Consejo
Diocesano. Es miembro ex oficio de todos los
comités diocesanos. Vela por el mejor uso posible de
todos los recursos materiales dentro de la diócesis.
Como fiel mayordomo cuida el patrimonio de la Iglesia
y aprueba, junto con el Comité Permanente, cualquier
transacción que tenga que ver con las propiedades de
la Iglesia. Planifica con otros la estrategia necesaria
para el fortalecimiento y la extensión del ministerio
de la Iglesia. Crea y aprueba proyectos para el fortalecimiento
de la obra misionera, social y educativa de la diócesis.
Administra el Centro Diocesano y supervisa el funcionamiento
de los diferentes departamentos diocesanos. Mantiene
comunicación con los clérigos y líderes laicos y otras
personas de la comunidad. Atiende a las relaciones de
la diócesis con las otras confesiones religiosas y demás
organizaciones. Se ocupa de las relaciones internacionales
de la diócesis mediante visitas, llamadas telefónicas
y cartas. Promueve la comunicación en la diócesis mediante
escritos, noticias y contactos con la prensa secular
y religiosa. Guarda en lugar seguro los documentos y
objetos que tienen importancia histórica.
Deberes legales
Funge como representante legal de la diócesis. Se ocupa
de que las parroquias y misiones y las personas encomendadas
a su cuidado cumplan con las normas establecidas en
la Constitución y Cánones. Vela para que la diócesis
cumpla con las leyes civiles y eclesiásticas en cuanto
a propiedades, permisos de construcción, compras, ventas
y traspasos. Se ocupa de la solicitud de visas para
los misioneros que vienen a trabajar en la diócesis
y es responsable ante el Estado de su conducta y permanencia
en el país. Vela para que las propiedades en la diócesis
estén aseguradas y los clérigos tengan seguros médicos
y de vida en caso de enfermedad, accidente o muerte.
Vela por las pensiones de los clérigos y sus familias.
Lleva constancia escrita de sus actos oficiales ya sean
a nivel parroquial o diocesano. Se ocupa de que los
registros parroquiales estén al día.
Deberes financieros
Junto con el Consejo Diocesano, administra el presupuesto
diocesano y los bienes de la Iglesia para el mejor funcionamiento
de la diócesis. Solicita contribuciones a diferentes
agencias de la Iglesia e individuos para el sostenimiento
del culto, la educación teológica, las construcciones
y los programas de ayuda social. Es responsable de la
contabilidad de los fondos que ingresan a la diócesis
por cualquier motivo. Autoriza al tesorero para que
haga los pagos pertinentes por razones de viajes, reuniones
u otros gastos diocesanos. Participa con otros obispos
y tesoreros en la planificación de los recursos económicos
necesarios para la obra misionera de la diócesis.
Deberes comunitarios
Vela por la unidad de todo el pueblo de la diócesis
mediante su consejo, presencia y ejemplo. Participa
de reuniones regulares con obispos de diócesis vecinas
y de la Cámara de Obispos. Participa de las Conferencias
de Lambeth con los obispos de la Comunión Anglicana.
Se ocupa de las relaciones con las diócesis compañeras
mediante la promoción de visitas, proyectos y encuentros
personales. Participa de las reuniones sinodales y de
la Convención General. Participa en proyectos ecuménicos.
Deberes personales
Mantiene una sana vida devocional mediante el estudio
de las Sagradas Escrituras, la reflexión y la oración.
Intercede por todos y cada uno de sus clérigos, líderes
laicos y otros en necesidad. Estudia sistemáticamente
cuestiones de teología, historia, liturgia y asuntos
contemporáneos. Se mantiene informado del acontecer
político, económico, religioso y social del país y del
mundo. Descansa lo suficiente para estar en las mejores
condiciones físicas, espirituales y emocionales. Se
ocupa de su familia como parte de sus deberes como esposo,
padre e hijo. Sonríe con buen humor cuando alguien le
pregunta: "¿Qué hace un obispo?"