Simbolismo
de algunas ceremonias en el sacramento del matrimonio
por Isaías A. Rodríguez
1. LAS ARRAS
El simbolismo de las arras implica el compromiso del novio de sustentar económicamente
a la familia. La novia promete administrar los bienes que el esposo traiga al
hogar. Evidentemente, esta costumbre obedece a patrones sociológicos que van cayendo
en desuso.
Un origen más remoto de esta ceremonia lo encontramos entre los griegos quienes
desde tiempos homéricos tenían la costumbre de la dote y regalos de petición de
mano de la novia. Generalmente era el padre de la novia quien recibía una dote
de la familia del novio. El legislador ateniense Solón suprimió las dotes, porque
no quería que el matrimonio se realizara por interés, sino que se fundase en "el
deseo de procreación, en el cariño y en la benevolencia". También los romanos
se acostumbraron a que el novio diera regalos a la novia, como tierras, platas
o joyas. De esta práctica surgió la costumbre de las arras, que realmente tienen
un origen oriental. Las arras son 13 monedas. En familias ricas solían ser de
oro o plata.
Después de la ceremonia de los anillos, el celebrante pide las arras, las bendice
y se las entrega al novio:
El novio dice: N., recibe estas arras como prenda de la bendición de Dios y
signo de los bienes que vamos a compartir.
La novia dice: Yo las recibo en señal del cuidado que tendré de que todo se
aproveche en nuestro hogar.
2. LAS VELAS
La ceremonia de encender la vela matrimonial adquiere diversas modalidades según
los diferentes grupos étnicos. En algunos casos, las madres encienden las velas
pequeñas y luego se las entregan a los novios. En otros casos el sacerdote las
enciende. En fin, cada lugar seguirá lo que sea más apropiado.
En general, las velas son símbolos de Jesucristo que en el evangelio dijo: "Yo
soy la luz del mundo". Según esto, el significado de la vela podría significar
que Jesús ilumine la vida del nuevo matrimonio y que ellos, dando ejemplo de vida,
a su vez, sean luz -ejemplo - para otras parejas.
El sacerdote dice a la congregación: N. y N. encenderán ahora la vela central. "Brille así vuestra luz delante
de todo el mundo" (Mateo 5,16).
3. EL LAZO
La costumbre de imponer el lazo no hace más que corroborar el compromiso que los
novios han contraído con el intercambio de sus promesas matrimoniales. En la ceremonia
episcopal, normalmente suele colocarse el lazo después de la paz, ya que antes
los novios van a moverse para intercambiar la paz.
4. EL BESO
El beso que se dan los novios dentro de la ceremonia tenía antiguamente un valor
moral y jurídico, y el uso era seguido en diversos lugares de Oriente y Occidente.