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Oración atribuida a san Francisco de Asís
Señor, haznos instrumentos de tu paz.
Donde haya odio, sembremos amor;
donde haya ofensa, perdón;
donde haya discordia, unión;
donde haya duda, fe;
donde haya desesperación, esperanza;
donde haya tinieblas, luz;
donde haya tristeza, gozo.
Concede que no busquemos ser consolados, sino consolar;
ser comprendidos, sino comprender;
ser amados, sino amar.
Porque dando, es como recibimos;
perdonando, es como somos perdonados;
y muriendo, es como nacemos a la vida eterna.
Amén.
Oración de Santa Tersa de Jesús
Nada te turbe,
nada te espante,
todo se pasa,
Dios no se muda,
la paciencia
todo lo alcanza;
quien a Dios tiene
nada le falta;
sólo Dios basta.
Revelación de Juliana de Norwich
Así como Dios es verdaderamente nuestro Padre,
de la misma manera Dios es nuestra Madre.
En nuestro Padre, Dios omnipotente, tenemos nuestro ser;
por nuestra misericordiosa Madre
hemos sido rehechos y restaurados.
Nuestras fragmentadas vidas son entretejidas.
Y entregándonos y abandonándonos, por la gracia,
al Espíritu Santo, somos santificados.
Soy yo, la fuerza y la bondad de la Paternidad.
Soy yo, la sabiduría de la Maternidad.
Soy yo, la luz y la gracia del amor santo.
Soy yo, la Trinidad, soy yo, la unidad.
Yo soy la bondad soberana en todas las cosas.
Soy yo quien te enseña a amar.
Soy yo quien te enseña a desear.
Soy yo quien es la satisfacción de todo deseo verdadero.
Todos estarán bien, y todos estarán bien,
y toda clase de cosas estará bien.
En el Día de las Madres
Oh Dios, fuente y origen de todo verdadero amor, infunde tu
amor y afecto de madre en todas las madres de esta tierra, para
que ellas se lo transmitan a sus hijos y éstos lo propaguen por
todo el género humano. Te lo pedimos por tu Hijo Jesucristo
que murió de amor por nosotros. Por los siglos de los siglos. Amén.
En el Día de los Padres
Oh Dios, roca y fortaleza de nuestro existir, transmite a todos los
padres de esta tierra firmeza de carácter para que sus hijos, imitándoles,
crezcan con suficiente entereza para rechazar todo mal que
corrompe a este mundo. Te lo pedimos por tu Hijo Jesucristo que
no vaciló ante la tentación y dio su vida por nosotros hasta morir en
la cruz. Por los siglos de los siglos. Amén.
Nota al lector:
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