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(tomado del libro: Las fiestas menores y los días
de ayuno, 2003)
Ingleses:
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Juan Keble (1866)
Cada mañana es nuevo el amor
El despertarnos y levantarnos prueban:
Que en el sueño y en la oscuridad fuimos cuidados
(Y) que a vivir, a querer y a pensar fuimos restaurados.
Estas palabras de Juan Keble se han sacado del ciclo
de poemas titulado El año cristiano (1827), que
escribió para restaurar entre los anglicanos un profundo
aprecio por el Año Eclesiástico. La obra tuvo noventa
y cinco ediciones, pero no era ésta la fama que buscaba:
su ardiente deseo era ser un fiel pastor, que encuentra
satisfacción en los servicios diarios, en las clases
de confirmación, en las visitas a las escuelas rurales
y en la voluminosa correspondencia con quienes buscaban
consejo espiritual.
Keble nació en 1792, recibió la educación elemental
en la casa parroquial de su padre. A los catorce años
recibió una beca para ir a Oxford y se graduó en 1811
con los honores más altos. Trabajó en la universidad
en varios puestos, además de diez años como profesor
de poesía. Después de la ordenación en 1816 sirvió en
varias iglesias rurales, y finalmente se estableció
en l836 en la villa de Hursley, cerca de Winchester,
donde estuvo treinta años de pastor.
Inglaterra estaba pasando por un cambio turbulento de
sociedad rural a urbana e industrial. Entre las reformas
de los años 1830, el Parlamento decidió abolir diez
obispados anglicanos en Irlanda. Keble atacó con toda
fuerza tal acción porque minaba la independencia de
la Iglesia.
Con un encendido sermón llamado La apostasía nacional,
predicado en 1833, estimuló el Movimiento de Oxford.
Los atraídos al Movimiento empezaron a publicar una
serie de folletos llamados Folletos para nuestro
tiempo (Tracts for the Times) -de ahí les vino el
popular nombre de tractarians-, que buscaban
renovar la Iglesia de acuerdo a la herencia sacramental
primitiva. Juan Enrique Newman fue el líder intelectual
del movimiento, Eduardo Bouverie Pusey el profeta de
la vida devocional, y Juan Keble la inspiración pastoral.
Aunque criticado acerbamente, permaneció leal a la Iglesia.
A los tres años de la muerte ocurrida a los 74, se fundó
un colegio en su nombre en Oxford "para educar con fidelidad
estricta a la Iglesia de Inglaterra". Esto hubiera significado
para Keble una dedicación al saber para "vivir de una
manera más afín a como rezamos". (Se le conmemora el
29 de marzo)
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Eduardo Bouverie Pusey (1882)
En el despertar de las enseñanzas y prácticas más católicas
(high church) en la Comunión Anglicana, conocido
como el Movimiento de Oxford, Eduardo Bouverie Pusey
es el líder más destacado. Nacido el 22 de agosto de
1800 cerca de Oxford, Pusey pasó toda su vida de estudio
en esta universidad como Catedrático Regio de hebreo
y como canónigo de la facultad Christ Church. Al final
de 1833 se unió a Keble y a Newman en la creación de
los opúsculos (Tracts for the Times) que dieron
al Movimiento de Oxford el nombre popular de "tractarianismo".
Sin embargo, la actividad con que ejerció mayor influencia
fue la predicación de contenido católico, y evangélica
en el celo por las almas. Pero a muchos de sus contemporáneos
más influyentes eso parecía peligrosamente innovador.
Un sermón predicado en 1843 en la universidad sobre
la "santa eucaristía, consuelo del penitente" fue condenado
sin darle la oportunidad de defenderlo, y se le prohibió
predicar durante dos años, condena que soportó con suma
paciencia. De esta manera los principios que defendía
llegaron al conocimiento del público y se centró la
atención sobre la doctrina de la presencia real de Cristo
en la eucaristía. El sermón pronunciado en otra universidad,
sobre la "absolución completa del penitente", ocasionó
el resurgir de la confesión privada en la Comunión Anglicana.
Cuando Newman se pasó a la Iglesia de Roma en 1845,
la adherencia de Pusey a la Iglesia de Inglaterra detuvo
a muchos de seguir a Newman, y Pusey los defendió en
sus enseñanzas y prácticas.
Después de la muerte de su esposa en l839, Pusey dedicó
gran parte de la fortuna de su familia a fundar iglesias
para los pobres, y mucho de su tiempo y atención a la
creación de hermandades femeninas. En l845 fundó la
primera hermandad anglicana de mujeres desde el tiempo
de la Reforma. Pusey murió en el convento de esta hermandad,
el Priorato de Ascot, en condado de Berk el 16 de septiembre
de 1882. Su cuerpo se trasladó a la facultad de Christ
Church y recibió sepultura en la nave de la catedral
[de Oxford]. La Casa de Pusey, una casa de estudios
fundada después de su muerte, perpetúa su nombre en
Oxford. Su erudición y rectitud dieron estabilidad al
Movimiento de Oxford y logró la aceptación de muchos
de los principios defendidos. (Se le conmemora el 18
de septiembre)
Americanos:
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Jaime Lloyd Breck (1876) fue uno de los misioneros
más importantes de la Iglesia Episcopal en el siglo
IXX. Se le llamó "el apóstol del desierto".
Breck nació en Filadelfia en l818, y como otros importantes
clérigos de su tiempo, quedó muy influido por la devoción
pastoral, la preocupación litúrgica, y el énfasis sacramental
de Guillermo Augusto Muhlenberg. Breck asistió a la
escuela de Muhlenberg en Flushing, Nueva York, antes
de matricularse en la universidad de Pennsylvania. Muhlenberg
le inspiró, cuando tenía 16 años de edad, a que se dedicara
a la vida misionera. La vocación cristalizó cuando Breck,
con otros tres compañeros del Seminario General Teológico,
fundó una comunidad religiosa en Nashotah, Wisconsin,
que en l844 se encontraba en la frontera colonizada.
Nashotah se convirtió en un centro de observancia litúrgica,
de cuidado pastoral y de educación. Se visitaba a las
familias aisladas, se establecieron estaciones misioneras,
y, probablemente por vez primera desde la Revolución,
los misioneros episcopales fueron los primeros en tender
una mano a los colonizadores.
Aunque la Casa Nashotah floreció y se convirtió en uno
de los seminarios de la Iglesia Episcopal, la "casa
religiosa" ideal no se logró. Breck se trasladó a San
Pablo, Minnesota, donde inició el trabajo de la Iglesia
Episcopal. A orillas del lago "la Gaviota" organizó
la misión de san Columbano para los indios ojibwa. Estableció
la fundación para trabajar entre los indios con los
propios sacerdotes nativos; sin embargo la misión no
sobrevivió.
En l855 Breck se casó y en l858 se estableció en Faribault,
Minnesota, donde su trabajo quedó asociado a una de
las primeras catedrales fundadas en la Iglesia Episcopal
en Estados Unidos.
También fundó la escuela de teología Seabury, que más
tarde se asoció al Seminario Teológico Occidental, para
convertirse en Seabury-Western. En l867 Breck fue a
California inspirado sobre todo por la idea de fundar
una escuela teológica nueva. Las escuelas que abrió
en Benicia, California, no sobrevivieron, pero sí lo
hicieron las cinco parroquias que fundó, y la Iglesia
en California se fortaleció inmensamente con su trabajo.
Murió prematuramente en l876 a los 55 años de edad.
(Se le conmemora el 2 de abril)
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Samuel Seabury (1784), el primer obispo de la
Iglesia Episcopal, nació el 30 de noviembre de 1729
en Groton, Connecticut. Después de ordenado en Inglaterra
en 1753 se le destinó, en función de misionero de la
Sociedad para la Propagación del Evangelio, a la iglesia
de Cristo en Nueva Brunswick, Nueva Jersey. En l757
fue elegido rector de la iglesia de la Gracia, de Jamaica,
Long Island, y en 1766 rector de la de San Pedro en
el condado de Westchester. Durante la revolución americana
permaneció leal a la corona británica, y sirvió de capellán
del ejército británico.
Después de la revolución, una reunión secreta de clérigos
celebrada el 25 de marzo de 1783 en Woodbury nombraron
a Seabury o al reverendo Jeremías Leaming, a cualquiera
de los dos que estuviera dispuesto y aceptara, para
conseguir la consagración episcopal en Inglaterra. Leaming
renunció; Seabury aceptó y viajó a Inglaterra.
Después de un año de negociaciones Seabury no pudo recibir
la ordenación episcopal por parte de la Iglesia de Inglaterra,
pues siendo ciudadano americano, no podía prestar juramento
de fidelidad a la corona. Entonces se digirió a los
obispos de la Iglesia Episcopal de Escocia. El 14 de
noviembre de 1784, en presencia del clero y de seglares,
fue consagrado por el obispo del lugar y el coadjutor
de Aberdeen y el obispo de Ross y Caithness.
A su regreso, Seabury fue reconocido obispo de Connecticut
en la convocación del 3 de agosto de 1785 en Middletown.
Trabajó con el obispo Guillermo White en la organización
de la Iglesia Episcopal en la Convención General de
1789. Con el apoyo de William Smith de Maryland, de
William Smith de Rhode Island, de Guillermo White de
Pennsylvania, y de Samuel Parker de Boston, Seabury
cumplió la promesa hecha a los obispos escoceses en
un concordato de convencer a la Iglesia americana de
adoptar una forma escocesa de celebración de la santa
Eucaristía.
En l790 Seabury adquirió la responsabilidad de la supervisión
episcopal de las iglesias de Rhode Island; y en la Convención
General de 1792 participó en la primera consagración
de un obispo en tierra americana, la de Juan Claggett
de Maryland. Seabury murió el 25 de febrero de 1796
y recibió sepultura en la iglesia de San Jame, en Nueva
Londres. (Se le conmemora el 14 de noviembre)
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