(tomado del libro: Las fiestas menores
y los días de ayuno, 2003)
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Agustín (605).
Aunque el cristianismo había existido en Britania antes
de las invasiones de los anglos y de los sajones en
el siglo V, el papa Gregorio Magno decidió en 596 mandar
una misión a los anglosajones paganos. Escogió de su
monasterio en la colina Celia en Roma a un grupo de
monjes encabezado por el prior, Agustín. Llegaron a
Kent en 597, llevando una cruz de plata y una imagen
de Jesucristo pintada en una tabla, que así llegó a
ser, por lo que sabemos, "el primer icono de Cantórbery".
El rey Etelberto toleró su presencia y les permitió
el uso de una iglesia vieja edificada al lado este de
Cantórbery durante la ocupación romana de Britania.
Aquí, dice Beda el Venerable, se reunían "para cantar
los salmos, orar, celebrar la misa, predicar y bautizar".
Esta iglesia de san Martín es el lugar de culto más
antiguo de Inglaterra que todavía está en uso.
Probablemente en 601, Etelberto se convirtió y así llegó
a ser el primer rey cristiano de Inglaterra. Hacia el
mismo año, Agustín fue ordenado obispo en algún lugar
de Francia y nombrado "arzobispo de la nación inglesa".
Así, la sede de Cantórbery y la iglesia catedral deben
su fundación a Agustín, lo mismo que la cercana abadía
de san Pedro y san Pablo, más tarde cambiada de nombre
en honor de Agustín. La "sede de san Agustín" en la
catedral de Cantórbery, sin embargo, procede del siglo
XIII.
Se conserva cierta correspondencia entre Agustín y Gregorio.
Uno de los consejos más famosos del papa al primer arzobispo
de Cantórbery hace referencia a la diversidad en la
joven Iglesia inglesa. Escribe Gregorio: "Si encuentras
costumbres, ya sean de la Iglesia romana, galicana,
u otra iglesia, que sean más aceptables a Dios, haz
una selección cuidadosa de ellas y enseña a la Iglesia
de los ingleses, que todavía es joven en la fe, lo que
provechoso que puedas aprender de las varias iglesias.
Pues las cosas no deben ser amadas por razón del lugar,
sino el lugar por razón de las cosas buenas".
Este consejo es válido en la búsqueda de la "unidad
en la diversidad" cristiana del movimiento ecuménico
de hoy.
Agustín murió el 26 de mayo, probablemente el año 605.
(se le conmemora el 26 de mayo)
Teodoro de Tarso nació en 602 en la ciudad natal
de san Pablo, Tarso, en Asia Menor. El papa Vitaliano
lo ordenó arzobispo de Cantórbery el 26 de marzo de
668. Teodoro era un sabio monje del este que residía
en Roma cuando la Iglesia de Inglaterra, diezmada por
la plaga y destrozada por luchas internas sobre costumbres
rivales celtas y romanas, necesitaba un líder fuerte.
Teodoro demostró durante una generación ser ese líder,
iniciando el episcopado a una edad cuando la mayoría
de la gente está a punto de retirarse.
Cuando Teodoro llegó a Inglaterra estableció una escuela
en Cantórbery que adquirió la reputación de excelente
en todos los campos del saber y donde muchos líderes
irlandeses e ingleses se educaron. Las visitas pastorales
a toda Inglaterra fueron tan efectivas que crearon unidad
entre las dos tendencias de cristianos anglosajones.
Por ejemplo, reconoció el mérito de Chad y regularizó
su ordenación episcopal.
Teodoro estableció límites definitivos entre las diócesis
inglesas, a fin de que sus obispos atendieran mejor
a su gente. Presidió en sínodos que dieron frutos de
reforma, siguiendo las reglas establecidas y el derecho
canónico. También puso los cimientos de organizaciones
parroquiales que todavía prevalecen en la Iglesia inglesa.
Según Beda, Teodoro fue el primer arzobispo a quien
todos los ingleses obedecieron, y posiblemente a ningún
otro líder deba tanto la Cristiandad inglesa. Murió
el 19 de septiembre de 690 a los ochenta y ocho años,
y recibió sepultura con Agustín y otros antiguos arzobispos
en la iglesia monacal de los santos Pedro y Pablo de
Cantórbery. (se le conmemora el 19 de septiembre)
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Dunstan (988)
Durante el siglo IX, bajo el rey Alfredo el Grande,
Inglaterra había logrado recuperarse considerablemente
de las invasiones de los vikingos en los aspectos militares,
políticos y culturales, e incluso algo en el campo eclesiástico.
Pero no hubo renacimiento del monacato hasta el siglo
siguiente. Aquí destacó la figura de Dunstan.
Dunstan nació hacia del año 909 de una familia que tenía
conexiones reales. Se hizo monje, y en 943 llegó a ser
abad de Glastonbury. Durante un destierro político de
un año en Flandes, se encontró con las corrientes vigorosas
del renacimiento monástico benedictino. El rey Edgardo
mandó volver a Dunstan a Inglaterra en 957, lo consagró
obispo de Worcester, luego de Londres, y en 960, lo
elevó al arzobispado de Cantórbery. Junto con sus antiguos
alumnos, los obispos Aethelwold de Winchester y Oswaldo
de Worcester (más tarde de York), Dunstan fue un líder
de la Iglesia inglesa. Los tres han sido llamados "contemplativos
en acción": llevaron los frutos de la vida monástica
de oración a los intereses inmediatos de la Iglesia
y del Estado. Intentaron lograr mejor educación y disciplina
entre el clero, terminar con los beneficios que disfrutaban
en la Iglesia las familias hacendadas, restaurar antiguos
monasterios y fundar nuevos, reavivar la vida monástica
para las mujeres y promover un culto litúrgico más elaborado
y mejor ordenado.
Este movimiento reformador se promulgó en el "Acuerdo
monacal", un código común para los monasterios ingleses
redactado por Aetholwold hacia el año 970, bajo la inspiración
decisiva de Dunstan. Se rogaba por la intercesión continua
de la casa real, y se enfatizaban las relaciones estrechas
entre los monasterios y la corona. Esta alianza cercana
entre la Iglesia y el Estado, sacramentalizada por la
unción del rey, se expresó litúrgicamente en la primera
ceremonia inglesa de coronación de la cual se conserva
un texto completo, recopilado para el rey Edgardo por
Dunstan y sus asociados.
Los efectos duraderos de esta reforma del siglo X dieron
fruto en el desarrollo de dos instituciones sumamente
inglesas: la "catedral monástica" y los "obispos monjes".
Dunstan tiene la fama de ser un experto artesano. Se
asocia su nombre especialmente al labrado de metales
y a la fundición de campanas y se le considera como
el santo patrón de estas artesanías. (se le conmemora
el 19 de mayo)
Alphege nació en 954 y dio testimonio en los
tiempos difíciles de la segunda ola de invasiones y
asentamientos escandinavos en Inglaterra. Después de
servir como monje en Deerhurst, y luego como abad de
Bath, por influencia del arzobispo Dunstan, llegó a
ser obispo de Winchester en 984. Fue instrumental para
que el rey nórdico Olaf Tryggvason, recientemente bautizado,
viniera al encuentro del rey Aethelred en 994, hicieran
las paces y fuera confirmado en Andover.
Trasladado a Cantórbery en 1005, Alphege fue capturado
por los daneses en 1011. Rehusó que se recaudara de
su ya sobrecargado pueblo un rescate para librarlo.
A pesar de los esfuerzos de salvarle realizados por
el comandante vikingo Thorkell el cual ofreció todas
sus posesiones, excepto su barco, por la vida del arzobispo,
siete meses más tarde sería brutalmente asesinado.
La Crónica anglosajona informa que los daneses "estaban
agitados contra el obispo porque no les había prometido
ninguna cuota y había prohibido que se diera algo por
su rescate. También estaban muy borrachos… cogieron
al obispo, y lo llevaron, en medio del bullicio, la
víspera del sábado después de Pascua…y luego le asesinaron
vergonzosamente. Le mataron con huesos y cuernos de
bueyes; y uno de ellos le golpeó un hachazo en la cabeza;
así que cayó del golpe. Y su santa sangre se derramó
por el suelo, mientras su sagrada alma subía al reino
de Dios". (se le conmemora el 19 de abril)
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Anselmo nació en Italia hacia el 1033 y profesó
los votos monacales en 1060 en la abadía de Bec en Normandía.
Sucedió a su maestro Lanfranco como prior de Bec en
1063, y como arzobispo de Cantórbery en 1093. Su episcopado
fue tempestuoso, en conflicto continuo con la corona
sobre los derechos y libertad de la Iglesia. Destacó
en teología y dirección espiritual.
Como pionero en el método escolástico, Anselmo es el
gran exponente del llamado "argumento ontológico" para
probar la existencia de Dios: Dios "es el ser del que
nada puede pensarse mayor que él". Incluso el necio,
que en el salmo 14 dice en su corazón: "No hay Dios",
ha de tener una idea de Dios en la mente: el concepto
de un ser incondicional del cual nada mayor se puede
pensar. De lo contrario, no podría hablar de "Dios".
Así, ese algo, "Dios", tiene que existir también fuera
de la mente; de lo contrario, si no existiera, no sería
algo de lo cual no se puede pensar nada mayor. Puesto
que la cosa más grande que se pueda pensar tiene que
tener existencia como una de sus propiedades, Anselmo
afirma que se puede decir que "Dios" existe en la realidad
lo mismo que en el entendimiento, pero no depende del
mundo material para ser verificado. Este "argumento
ontológico" para unos es un mero racionalismo deductivo;
para otros tiene el mérito de probar que la fe en Dios
no se opone a la razón humana.
Anselmo es también el más célebre exponente de la "teoría
de la satisfacción" sobre la redención. Anselmo explica
la obra redentora de Cristo en términos feudales de
la sociedad de su tiempo. Si un vasallo rompe el lazo
de vasallaje, debe redimirse con su señor; lo mismo
sucede con el pecado que viola el lazo de amor de la
persona con Dios, el supremo Señor, y se ha de pagar
un rescate o redención. Pero nosotros no podemos realizar
tal rescate ya que Dios es perfecto y nosotros no. Por
lo tanto, Dios mismo nos ha salvado, haciéndose hombre
perfecto en Cristo, para que una vida perfecta pudiera
ser ofrecida en satisfacción de los pecados.
Soportando la teología anselmiana hay una piedad profunda.
Su espiritualidad se resume en esta frase: "la fe busca
comprensión". Escribe: "No busco entender para creer,
sino que creo para poder entender. Por eso, pienso también
que si no creo primero, no podré entender". (se le conmemora
el 21 de abril)
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Tomás Becket (1170)
La vida y muerte de Tomás Becket ha intrigado a estudiosos
y eclesiásticos durante siglos. ¿Fue un político o un
santo? ¿O tal vez las dos cosas?
Nació en Londres en 1118 de una rica familia normanda
y se educó en Inglaterra y en Francia. Luego llegó a
ser administrador de Teobaldo, arzobispo de Cantórbery.
Más tarde fue enviado a estudiar derecho a Italia y
a Francia y, después de ordenado de diácono, se le dio
el cargo de archidiácono de Cantórbery. Su pericia administrativa
no pasó desapercibida al rey Enrique II, que ante la
sorpresa de Tomás, le nombró canciller de Inglaterra.
Tomás y el rey se hicieron amigos íntimos. Debido a
la incuestionable lealtad de Becket y al apoyo de los
intereses del rey en la Iglesia y en el Estado, Enrique
logró que Tomás fuera elegido arzobispo de Cantórbery
en 1162. Becket, previendo una ruptura con su maestro
real, rehusaba aceptar. Nos cuenta que siendo arzobispo:
"se convirtió de mecenas de actores y seguidor de perros
de caza en pastor de almas". También defendió los intereses
de la Iglesia en oposición a los de su antiguo amigo
y patrocinador, el rey. La contienda entre los dos se
tornó tan encarnizada que Tomás prefirió el exilio voluntario
en una abadía de Francia.
Cuando seis años más tarde regresó a Inglaterra, la
frágil reconciliación entre Enrique y el arzobispo se
quebrantó. Se dice que en un arranque de cólera el rey
preguntó a sus cortesanos: "¿Quién me librará de este
revoltoso sacerdote?". Cuatro barones, creyendo que
las palabras del rey eran una orden, llegaron a Cantórbery
y encontrando al arzobispo en la catedral le mataron
con sus espadas. Más tarde, cuando los monjes de Cantórbery
desnudaron el cuerpo de Tomás para lavarlo y prepararlo
para el entierro, descubrieron que bajo las vestiduras
episcopales del que consideraban mundano y resuelto
arzobispo había un cilicio. Aunque tal vestimenta no
prueba que una persona sea santa, claramente indica
que Tomás, en el ejercicio de su oficio, andaba motivado
por algo más que por consideraciones políticas. Sus
últimas palabras a los barones, antes de recibir el
golpe mortal, fueron: " Con gusto muero en el nombre
de Jesús y en defensa de la Iglesia". (se le conmemora
el 29 de diciembre)
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Tomás Cranmer (1469-1556)
Cranmer fue la figura principal de la Reforma de la
Iglesia Anglicana, y fue ante todo responsable tanto
del primer Libro de Oración Común de 1549 como
de la segunda redacción en 1552.
Nació el 2 de julio de 1469 en Aslockton, condado de
Nottingham. A la edad de catorce años se matriculó en
el Jesus College, Cambridge, donde para el año 1514
había logrado un bachillerato y maestría en artes y
había recibido una colegiatura. En 1526 llegó a ser
doctor en teología, profesor en su colegio y examinador
de la universidad. Durante los años en Cambridge, estudió
con diligencia la Biblia y las nuevas doctrinas emanadas
de la reforma llevada a cabo en Alemania.
Un encuentro casual con el rey Enrique VIII en la abadía
de Waltham en 1529 condujo a una intervención de Cranmer
en el llamado "asunto del Rey": la anulación del matrimonio
de Enrique con Catalina de Aragón. Cranmer preparó la
defensa de la causa del rey y se la presentó a las universidades
de Inglaterra y de Alemania, y a Roma.
Encontrándose en Alemania, Cranmer se asoció a los reformadores
luteranos, especialmente a Oslander, con cuya hija se
casó. Cuando murió el arzobispo Warham, el rey consiguió
la confirmación papal del nombramiento de Cranmer a
la sede de Cantórbery y fue consagrado el 30 de marzo
de 1533. Una sus decisiones iniciales fue declarar nulo
e inválido el matrimonio del rey. Luego validó el matrimonio
del rey con Ana Bolena. Su hija, la futura reina Isabel
I, fue ahijada de Cranmer.
La fe sincera de Cranmer en la supremacía del rey sobre
todos los asuntos, tanto civiles como religiosos, fue
el móvil principal de su actuar. Esto explica los muchos
compromisos contraídos con ideales reformadores los
cuales le llevaron finalmente a la ruina.
Durante el reinado de Eduardo VI, Cranmer tuvo mano
libre en la reforma del culto, de la doctrina y de la
práctica de la Iglesia. Pero a la muerte de Eduardo,
desgraciadamente aceptó la voluntad del rey moribundo
que la sucesión pasara a la Dama Juana Grey. Por esto
y por su trabajo reformador, fue encarcelado, degradado
por la reina María I, hija de Enrique VIII y de Catalina,
y una firme católica romana.
Cranmer escribió dos retractaciones de sus supuestamente
doctrinas heréticas mientras estaba preso, pero al final
las desdijo, y murió heroicamente, diciendo: "Puesto
que la mano ofendió al escribir contrariamente al corazón,
que sea castigada primero; porque si he de llegar al
fuego será quemada primero". Y así sucedió el 21 de
marzo de 1556 en Oxford. (se le conmemora el 16 de octubre)
Guillermo Laud (1645) (Se encuentra entre los
teólogos "carolinos". Ver
pagina "Vidas de teólogos "Carolinos").
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Guillermo Temple nació el 15 de octubre de 1881
y fue bautizado tres semanas después, el 6 de noviembre
en la catedral de Exeter. Su padre, el Dr. Frederick
Temple, obispo de Exeter y luego de Londres, llegó a
ser arzobispo de Cantórbery cuando Guillermo tenía 15
años. Habiéndose criado Guillermo en el corazón de la
Iglesia de Inglaterra, su amor hacia ella fue profundo
y duradero.
Dotado de una inteligencia brillante, Temple consiguió
los honores de primero en la clase con títulos en estudios
clásicos y filosofía en Oxford donde luego fue elegido
miembro del Colegio de la Reina. A los veintinueve años
de edad llegó a ser director de la Escuela Repton, y
luego en rápida sucesión, rector de la iglesia de San
Jaime, en Piccadilly, obispo de Manchester y arzobispo
de York.
Aunque no conoció ninguna clase de pobreza, pronto desarrolló
una pasión por la justicia social que moldeó su predicar
y obrar. Tal pasión arrancaba de una profunda fe en
la Encarnación. Escribió que Dios se encarnó en Jesucristo
y vivió entre nosotros, y en consecuencia "la persona
de todo hombre y mujer es sagrada".
En l917 Temple renunció al puesto de san James en Piccadilly,
para dedicarse de lleno al movimiento de reforma "Vida
y libertad" dentro de la Iglesia de Inglaterra. Dos
años más tarde un decreto del Parlamento condujo al
establecimiento de la Asamblea de la Iglesia, que por
vez primera daba voz a los seglares en asuntos de la
Iglesia.
De obispo y luego de arzobispo, Temple se comprometió
a buscar "las cosas que pertenecen al reino de Dios".
Para él la Encarnación daba valor y sentido no sólo
a los individuos sino a toda la vida. Así, asumió el
liderazgo para que se celebrara en 1924 la Conferencia
sobre Política, Economía y Ciudadanía Cristianas (COPEC).
En l940 convocó la gran Conferencia de Malvern para
reflexionar sobre la reconstrucción social que sería
necesaria una vez que acabara la segunda guerra mundial.
Al mismo tiempo fue escritor prolífico en asuntos teológicos,
ecuménicos y sociales, y los dos volúmenes sobre Lecturas
del Evangelio de San Juan, escrito durante los primeros
años de la guerra, se convirtió pronto en una obra espiritual
clásica.
En l942 Temple fue nombrado arzobispo de Cantórbery
con lo que logró un auditorio mayor gracias a sus discursos
radiados y artículos publicados en los periódicos. Sin
embargo, el ámbito de sus responsabilidades y el excesivo
trabajo le costó caro. El 26 de octubre de 1944 murió
a los dos años y medio de ocupar el cargo de Cantórbery.
(se le conmemora el 6 de noviembre)
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